Distinguidos invitados, queridos colegas y amigos:
Buenas tardes y gracias a todos por hacer de este primer Foro Mundial de Centros Colaboradores de la OMS un verdadero éxito.
Gracias por su compromiso, por su presencia y por compartir sus experiencias, comentarios e ideas con nosotros durante estos tres días.
Los hemos escuchado. Hemos aprendido lo que funciona mejor y cuáles son los problemas a los que se enfrentan.
Espero que este evento haya cumplido su propósito de ofrecerles un espacio para debatir la mejor vía para seguir trabajando tanto con la OMS como con sus centros colaboradores afines.
También nos han transmitido su respaldo incondicional y su sentimiento de pertenencia a la familia de la OMS, como declaró el Dr. Didier Jordan.
Con todo, nos han expresado sus preocupaciones sobre las desigualdades en la representación. La mayoría de los centros colaboradores se encuentran en países de ingreso alto, mientras que los países de ingreso bajo y mediano, donde vive la mayor parte de la población mundial y se concentra la mayor carga de enfermedades, siguen estando infrarrepresentados.
La ampliación de centros de colaboración en estos países será una prioridad.
Han propuesto ustedes el hermanamiento entre centros con diferentes capacidades y la creación de redes que conecten centros y esferas de trabajo.
También han solicitado reducir la carga administrativa, ir más allá de un sistema centrado en la presentación anual de informes y construir alianzas más orgánicas, continuas y equilibradas con la OMS.
A su vez, han destacado ustedes que se han perdido oportunidades y que los centros colaboradores desean participar más en el apoyo al 14.º Programa General de Trabajo y en la elaboración del siguiente programa.
También nos han mostrado su interés en definir con nosotros las prioridades del futuro.
Para ello, no obstante, la comunicación tiene que ser bidireccional: es necesario introducir flexibilidad y forjar alianzas reales y equitativas.
Han valorado positivamente la sesión de carteles, ya que les permitió comprender la amplitud del trabajo que realizan como centros colaboradores y el potencial de la labor transversal a la hora a ampliar el efecto de sus esfuerzos a través de la creación de redes.
El futuro de nuestra familia de centros colaboradores tendrá que ir más allá de las soluciones biomédicas y tecnológicas para hacer frente a un panorama científico y de salud pública más complejo, donde la atención deberá centrarse en la cohesión social, la confianza y la solidaridad.
También han mostrado su interés en que tomemos más medidas para hacer partícipes a los jóvenes en la próxima generación de responsables de centros colaboradores.
De este modo, pasaremos de hablar de pruebas y ciencia a poner en práctica políticas y programas que generen resultados.
Han solicitado asimismo que escuchemos con mayor asiduidad y atención las necesidades de los centros colaboradores, ya que necesitan reconocimiento en sus países, regiones e instituciones para continuar ofreciendo apoyo a la OMS mediante contribuciones en especie.
Gestos sencillos, como escribir cartas de apoyo a los responsables de sus instituciones académicas, ayudarán a que nuestros asociados más fiables progresen en su carrera.
Y, cuando soliciten becas, la OMS también estará encantada de redactar cartas de apoyo.
Durante la sesión dedicada a la previsión, dieron prioridad a la comunicación clara, el intercambio de recursos, la planificación colectiva y la recaudación conjunta de fondos.
Uno de los resultados más importantes de este foro es el establecimiento de contactos entre todos ustedes y la energía que aportarán ante los problemas de salud pública más apremiantes del futuro.
Durante el foro hemos debatido cómo la OMS y los centros colaboradores pueden ayudar a estructurar una nueva arquitectura mundial de la salud en la que cada parte desempeñe su papel y aproveche su ventaja comparativa, evitando solapamientos y duplicaciones, y utilizando debidamente los recursos y resultados donde más importa: en los países y para las personas a los que servimos.
Sus instituciones desempeñarán un papel clave en el proceso conjunto de reforma de la arquitectura mundial de la salud.
Por ello, he animado a mis colegas en Ginebra y a las oficinas regionales a adoptar un enfoque más estratégico, a fin de interactuar con los centros colaboradores con objetivos, metas y resultados claros y compartidos.
También tenemos previsto ampliar estas colaboraciones para incluir instituciones de los Estados Miembros que no cuentan con centros colaboradores, con miras a ayudar a superar las marcadas desigualdades geográficas que padecemos actualmente.
Se formarán nuevas redes de centros colaboradores para reunir y combinar lo mejor que ofrecen sus instituciones.
Además, podrían designarse nuevos centros colaboradores para seguir prestando apoyo en esferas prioritarias clave.
En cualquier caso, una cosa está clara: en los próximos años, la OMS dependerá más que nunca de sus centros colaboradores.
Antes de terminar, permítanme darles tres recomendaciones concretas, tres compromisos que convertirán nuestras palabras en acciones.
En primer lugar, la OMS se compromete a establecer un comité conjunto compuesto por centros colaboradores y por la Secretaría de la OMS, con el objetivo de compartir la gobernanza, planificar conjuntamente y garantizar que todas nuestras voces tengan el mismo peso.
En segundo lugar, entre hoy y abril de 2027, celebraremos dos reuniones virtuales con todos los centros colaboradores. Estas reuniones servirán para mantener el contacto, realizar consultas y resolver problemas de forma colectiva, independientemente del lugar del mundo en el que se encuentren.
En tercer lugar, apunten en sus agendas que nos reuniremos también en persona del 7 al 9 de abril de 2027, en Ginebra, para hacer balance de nuestros avances, renovar nuestros compromisos y demostrar que esta familia no solo habla, sino que avanza unida por la vía de la equidad.
Porque, como dijo el Dr. Didier Jordan, ustedes forman parte de la familia de la OMS y son imprescindibles para cumplir con la misión y el mandato de la Organización:
No es salud para algunos; no es salud para la mayoría; es salud para todos.
Una vez más, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos por su apoyo y liderazgo.
Les deseo un buen viaje de vuelta a casa y espero verles el año que viene en Ginebra.
Muchas gracias.